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Ideario y enunciado de virtudes 

Consideramos a la persona humana, que desarrolla su potencialidad en el encuentro con los demás, en el marco de la cultura y tradición occidental de nuestro país.

En el camino de la formación, la familia es el núcleo natural y principal responsable de la educación de sus hijos, siendo el colegio un colaborador, por delegación, de acuerdo al Ideario que ofrece nuestra Institución escolar. De esta manera, la tarea educativa se realiza en forma conjunta.

El Colegio San Jorge Loma Verde se esfuerza en generar espacios para que cada alumno, reconociendo en sí mismo sus capacidades, acceda a los saberes y valores intelectuales, morales, sociales y artísticos.

Partimos del principio de la libertad de los alumnos y de todos los que participan de la tarea educativa como eje del trabajo conjunto. Todo ello dentro del marco de las normas y pautas del Ideario, los Objetivos Institucionales y las Normas de Convivencia.

Consideramos fundamental el desarrollo ético y creativo de los alumnos, que induzca a una actuación respetuosa de la convivencia, pero autónoma, responsable y comprometida con los valores que surgen de la naturaleza humana.

Vivimos la docencia como una tarea artesanal de dedicación, esfuerzo y compromiso con el alumnado, las pautas establecidas por la institución y el respeto por las familias.

Aspiramos así, al desarrollo integral, de manera tal que el niño pueda ir delineando su rumbo, manifestando su talento, buscando el crecimiento personal.

Principios Fundamentales

La filosofía del Colegio se inspira en los valores fundamentales de nuestro patrono San Jorge:

Fuerza, Valentía, Templanza, Amor y Justicia

Educamos cultivando los derechos y deberes universales de la condición humana: A la vida, propia y ajena; A la libertad, propia y ajena; A la igualdad, propia y ajena; A ser tenido en cuenta y tener en cuenta a los demás; A la justicia con uno mismo y con los demás.

Entendemos a la libertad imbricada con las ideas de solidaridad y responsabilidad.

La solidaridad, como la ayuda a las necesidades de los otros, comenzando por los más cercanos.

La responsabilidad, como consecuencia inmediata de la libertad: se trata de aprender a hacerse cargo de las propias acciones y afrontar los deberes de la convivencia en los distintos grupos humanos de los que se forma parte.

La solidaridad y la responsabilidad harán posible a nuestros alumnos participar en el mundo y su mejoramiento.

Por último, la actividad académica de los docentes, encuadrada en los principios legales, morales y de las buenas costumbres,  respetará siempre, con delicadeza, las convicciones sociales, políticas y religiosas de los alumnos y de sus familias.